ARQUITECTURA MEDITERRÁNEA

Contexto de la arquitectura mediterránea

La arquitectura mediterránea es la consecuencia de unas formas de vida que tienen lugar en el contexto del clima mediterráneo donde se dan inviernos templados y lluviosos y veranos calurosos y secos. De esta forma, España, Italia y Grecia son los países que mejor representan esta arquitectura, junto a Francia y Marruecos . Sin embargo, a día de hoy se ha convertido en una de las principales tendencias en el mundo del diseño, lo cual unido a los beneficios que suponen muchas de sus soluciones ha generado una gran expansión a nivel mundial.

En general, la arquitectura mediterránea se caracteriza por su enorme relación con el entorno natural en el que tiene lugar, normalmente el mar, pero también zonas con una gran carga vegetal como las zonas de cultivo de olivos o viñedos. Esto hace que los espacios exteriores en la arquitectura mediterránea tengan una gran importancia, convirtiéndose en los lugares más privilegiados en torno a los cuales se organizan el resto de las estancias como por ejemplo los patios, las terrazas o los porches, que a su vez se convierten en los espacios de mayor carga social ya que acaban acogiendo los puntos de encuentro y estancia.

Materiales, acabados y colores de la arquitectura mediterránea

La integración de la arquitectura mediterránea con el entorno se debe en gran medida a los materiales, acabados y colores utilizados en su construcción. De esta forma, suelen emplearse materiales de procedencia natural que además de reducir el impacto medioambiental, presentan características térmicas y sensoriales que generan unas condiciones óptimas de confort en su interior. Entre ellos podemos destacar los siguientes:

– Cerámica-barro: La encontramos generalmente en techos cuando los forjados de bovedillas se dejan vistos, en suelos con baldosas de barro cocido o en muros donde el ladrillo se deja sin revestir o se alicata con azulejos cerámicos. 

– Madera: La madera tiene un papel protagonista dentro de la arquitectura mediterránea por su uso como material estructural. Son muy comunes las vigas vistas de madera, pudiendo encontrarlas en diferentes acabados como el laminado o el aserrado. Otro de los usos principales de la madera en este tipo de arquitectura es como acabado de suelo en forma de parquet o tarima. Dentro de la enorme variedad de maderas que podemos encontrar, las más utilizadas suelen ser el roble, el pino, el castaño o el eucalipto.

– Morteros: Es otra de las señas de identidad de la arquitectura mediterránea. El uso de los morteros como revestimiento continuo en paredes le otorga un aspecto que la hace reconocible a primera vista además de favorecer